Hace 10 años la industria mundial de la refrigeración y el aire acondicionado enfrentó la necesidad de una reconversión forzada, producto de un acuerdo global de protección ambiental legalmente vinculante: el Protocolo de Montreal sobre las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono. Ante la obligación de dejar de usar CFCs, la industria química no tardó en desarrollar gases substitutos como los HCFCs y los HFCs, que promocionó como “soluciones” ambientales a los CFCs. Sin embargo, estos gases distan de ser ecológicos. Mientras los HCFCs también destruyen la capa de ozono, los HFCs son gases de efecto invernadero, con un potencial de calentamiento global 3200 veces mayor que el CO2.

A principios de 1992 Greenpeace Alemania decidió salir a enfrentar el engaño de los substitutos “ambientales” que proponían los gigantes de la industria química y financió el desarrollo del primer prototipo de una heladera que reemplazó el uso de CFCs por gases totalmente inocuos para el ozono y el clima. Este reemplazo se hizo sin cambios radicales, pues no requirió modificar el sistema de refrigeración por compresión y espuma aislante.

En ese entonces, los principales fabricantes de refrigeradores de Alemania (Bosch, Siemens, AEG entre otros) le dieron la espalda al proyecto. Sólo una pequeña y poco competitiva fábrica de heladeras de Alemania Oriental cercana a la quiebra apostó a la idea de Greenpeace y fabricó en 1993 la primera heladera Greenfreeze. Greenpeace Alemania lanzó entonces una campaña comunicando la noticia a los consumidores. Esto generó una creciente demanda de heladeras Greenfreeze que superó la capacidad de producción de la pequeña empresa. Pocos meses después, las grandes empresas de Europa comenzaron a ofrecer sus propios productos Greenfreeze y hoy en día los refrigeradores Greenfreeze lideran el mercado Europeo.

 
Hasta el día de hoy, la mayor parte de las heladeras y freezers fabricados en la región utilizaban como gas refrigerante...
Hace 10 años la industria mundial de la refrigeración y el aire acondicionado enfrentó la necesidad de una reconversión...
Lanzan la primera de
las Propuestas Greenpeace:
La heladera Greenfreeze